sábado, 7 de mayo de 2011

- Estado Etilico

El whisky trastoca los sentidos, vaya que sí. Necesito a mis fraternales compañeros de la Hermandad de Sangre, gente igual de perdida que yo. Beber sola es contraproducente, las ideas, lejos de dispersarse en genialidades etílicas, se concentran en emociones peligrosas. Y es entonces cuando toca servirse otro trago para forzar una embriaguez libre y deliciosa. Salud.

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